Lo adictivo de las cámaras estenopeicas es que nunca sabes con certeza lo que te vas a encontrar, dudas al visualizarlas mentalmente, te preguntas hasta dónde serán capaces de llegar. Lo mismo pasa con los viajes, ese estómago hecho nervio y la excitación de no saber qué nos depararán esos lugares extraños hacia los que nos dirigimos por elección propia. Estas fotografías te dan la mano para introducirte en el más fantástico de los cuentos, van guiándote por caminos y experiencias en un viaje de distorsión en el que sobresale la emoción. Es el sentimiento de haber crecido tras las vivencias de un viaje plasmado en blanco y negro, la representación de una trayectoria personal con un principio y un final.
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Ana Carla Martínez
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a.corbi
Muy interesante este trabajo, la verdad esque las camaras estenopeicas (yo las conocia como pin-hole) pueden sacar cosas increbles.
ene 23, 2010 @ 6:23 pm